No existe etapa de la vida más miserable que la adolescencia.
El primer aviso es cuando descubres que perdiste todos los privilegios que te ganaste de niño.
Ese infame día, tu hermanita improvisa una pataleta porque no le permites jugar con los 200 carritos que coleccionaste, durante tu larga vida de niño.
Tu madre interviene:
- Cretino, no hagas llorar a la niña. Compórtate como todo un hombre. Ya no eres un bebé. more…
