MI COLUMNA VERTEBRAL # 689

La Guerra de los Pelos

Por: © 2013 Armando Caicedo

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Cuando las damas  desean reclamar un espacio en la sociedad, se inventan formas muy peculiares para hacerse notar.

En los años 60’s, las mujeres se declararon en pie de guerra en procura de lograr la liberación femenina. Como símbolo de su independencia, se despojaron de sus portásemos y desfilaron por las calles -las muy majas- bamboleando sin pudor sus dotaciones glandulares.

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Ahora, en pleno Siglo 21, surge un movimiento de “mujeres indignadas” que para reafirmar su identidad de género y su peso específico en nuestra sociedad nos acaban de notificar que se dejarán crecer los pelos.

“Es nuestra forma de  protestar contra un mundo donde los patrones de la belleza los establecen la publicidad y las multinacionales que fabrican productos cosméticos”.

Esas mujeres se rebelan contra la poderosa maquinaria del mercadeo que las presionan a consumir cosméticos bajo la amenaza de ser señaladas por la sociedad como “feas“.

Abrumadas ante el temor de ser excluidas por feas, aupadas por la vanidad femenina y víctimas de la dictadura del “qué dirán“, ellas resultan gastando lo que no tienen para tinturarse el pelo de rubio, para pavimentarse la cara con cremas anti arrugas y para disciplinar sus rebeldes gorditos con dietas, fajas y cirugías, amén que despilfarran sus ahorros en el intento de  eliminar cualquier rastro de pelos (aquí arriba, allá en el medio y acullá en el sótano de sus anatomías)

En ese ambiente de hostilidad contra las “feas” se reafirma el principio que “no hay mujeres feas, sino maridos tacaños“.

“¡Basta! ¡No somos objetos sexuales!” Gritan las feas, y para hacer sonar los tambores de guerra, ahora exhiben orgullosas sus axilas, pobladas con esos cultivos desorganizados de pelos indecentes. Incluso se dejan crecer sobre el labio superior unos bigotes dignos del Pancho Villa. Y hasta descuidan la higiénica depilación que solían realizarse sobre el área de candela, cuando lucían esos eróticos bikinis, del modelo “hilo dental”.

Con semejante exhibición impúdica de sus pelos, ellas pretenden romper los patrones de belleza que desde los tiempos de los egipcios, los griegos y los romanos, se le impusieron a las mujeres.

Incluso durante el Renacimiento, el concepto de belleza femenina partía del principio que la mujer no tenía derecho a tener pelos sino en la cabeza.

¿Demostración? No conozco una sola escultura de mármol clásica en la que la modelo exhiba pelos en sus piernas.

Se abre el debate. Ellas defienden su sagrado derecho a no depilarse, advirtiendo  que no se trata de imponer una nueva tendencia, sino que la exhibición de vello en las piernas y mechones en las axilas es un recurso lícito para demostrar que sí existen otras opciones de felicidad, por fuera del molde que les imponen las revistas de modas.

La batalla a favor de los pelos apenas comienza.

Algunos lectores estarán de acuerdo, otros frustrados, porque al fin y al cabo éste cuento de los pelos depende del punto de vista desde donde se los mire: no es lo mismo admirar los 150 mil pelos que adornan la cabeza de Sofía Vergara, que sorprender a un descarado pelo crespo practicando natación en tu sopa.

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6 Responses
  1. Luz Amparo Reyes says:

    Un buen artículo, aunque dudo que a alguna en estos lados se le ocurra dejar de depilarse… creo que eso no es por estética, con este calor, o nos depilamos o nos lleva el camión de la basura!!!!

    Me encanta como escribes.

  2. Enrique Cardona García says:

    Me salve por un pelo de la pelea personal que pensaba entablar con el escritor, por que ha pesar de haberle insinuado, pedido y por último rogado que me enviara su Columna Vertebral, no había podido que tal cosa sucediera. Al fín con graciosa venia, que espero no le afecte su ” Columna”, tengo el agrado de leer la primera. Veo con tristeza que me he perdido de 688, pero bueno como dice el dicho, más vale tarde que nunca. Amena y agradable como todo lo que escribe. Solo me asalta la duda del origen de esta guerra. Movimiento feminista o machista?

  3. fernando salazar says:

    Valido punto de vista,pues estan en todo su derecho las que así lo quieran en este gran Pais de libertad y la otra cara de la moneda son los . Países donde se deben cubrir hasta las cejas.

  4. hugo says:

    Gracias por re-aparecer…..Con referencia a la REBELION femenina de los pelos,”too late”,COMO DICEN LOS GRINGOS.Las masas (no me refiero a las de la dama de la axila peluda, sino a la gente común y silvestre) jamás protestan y comen calladas las imposiciones de las multinacionales de cosmeticos que dictan la “orden del día” gracias a sus arrasadoras maquinarias publicitarias. De la influencia del marketing no se salvan ni las mujeres rebeldes del tipo “Freda Kahlo”, ni los “metrosexuales” lampiños.

  5. gerardo beltran says:

    Hacía rato que no te manifestabas con tu acostumbrada columna vertebral, espero que el receso haya sido por causa justificada, preferiblemente descanso o vacaciones, pues cuando no llega con periodicidad empiezo a perder mi estabilidad…. y movilidad literaria. Ilustración y contenido como siempre brillantes.

  6. Laura Perez says:

    Me guardo este blog en los favoritos. Recomendable

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