
Me encantan las mujeres bellas, pero me deprimen los reinados de belleza.
Comprendo que millones de jovencitas sueñan con vestir corona, cetro, más esa banda atravesada, de pecho a pecho, donde aparece el nombre del país que representan.
(A mí también me gustaría sentir que las mariposas de la fama aletean en mi bajo vientre, aunque sea por quince segundos)
En realidad los concursos de belleza son divertidos. Lo degradante son las técnicas que emplean para juzgar a las muchachas. more…



No existe etapa de la vida más miserable que la adolescencia.